jueves, 18 de agosto de 2016

Susurros



La vi una vez mas.

Siempre la veía tomar el mismo camino a su trabajo, vi su sonrisa amplia y me pregunte: ¿Cómo será su piel?

Podía imaginarla mucho, tengo una gran cantidad de tiempo para hacerlo y además una mente demasiado activa para eso.

Imaginaba su suave piel trigueña, lo hermosa que se vería extendida para mí en esta cama o tal vez el suelo, o cualquier otra superficie que me permita dejarla a mi merced. La sola idea de eso me excito. Ella tarareaba alegremente, tan dulce. No la toque, no quería espantarla… aun.

A mi lado el idiota que me seguía gimió.

—no quiero hacerlo otra vez. —dijo.

—tú no vas a hacer nada. —le recordé —lo hare yo.

Gimió una vez mas pero no dijo nada.

Volví mi atención de nuevo a la belleza que se alejaba, llevaba una semana observándola aprendiendo todo lo que debía saber de ella. Tenía que hacerlo si quería que fuera mía, y hoy seria mía. Lástima que las que eran así no duraran mucho, no para mí.

Espere a que no hubiera mucha gente y nos colamos a su casa, para eso necesitaba a idiota, para eso y algunas cosas mas. Esperamos a que volviera del trabajo y cuando lo hizo le dimos una hermosa bienvenida.

La golpee en la cabeza cuando entro en la habitación.

—¿Qué haces? —me dijo el idiota molestándome, en cambio dije:

—es linda. —él asintió sin dejar de sonreírle. —apuesto a que es dulce también.

El asintió muy efusivamente.

—es muy dulce. —coincidió.

Reí de forma cruel.

—no de esa forma. —él idiota se sentó y lo seguí solo para decirle: —apuesto a que es dulce toda ella, sus labios deben serlo, su cuerpo debe serlo. —él empezó a negar con la cabeza negando a levantar la mirada de sus manos —te imaginas lo dulce que será su centro, tal vez yo pueda averiguarlo.

Gatee hasta ella y acaricie su rostro bajo la atenta mirada del idiota.

—cuando me canse de jugar con ella, tocando todo, tal vez y solo para ti —lo señalo —conserve algo para recordarla.

—¡NO! —grito.

—un dedo, sus manos son bonitas. —el grita una vez mas —un trozo de piel o tal vez sus hermosos dientes para que la recuerdes sonreír.

El empezó a mecerse poniendo sus manos en los oídos y tarareando algo sin sentido, sin sentido para mi.

Mire a la hermosura que me hace ser malo, mas de lo normal. Sus ojos estaban demasiado abiertos y miraba sin ver, quiso reaccionar pero era demasiado tarde.

La sostuve con fuerza contra mi y la golpee callando un grito que aun no se formaba, estaba tan asustada para atinar a hacer algo para detenernos. Rasgue sus ropas e hice todo lo que imagine hacerle desde que la vi la primera vez hasta que me canse de ella.

Cuando la policía llego, alertada por los vecinos que oyeron los gritos, ya había acabado. Con todo.
El idiota se seguía meciendo en el suelo, pero estaba junto a  mi hermosa obra: Un cadáver extendido y cubierto de sangre.

—no fui yo —levanto ambas manos rindiéndose demasiado fácil, lo que me hacia preguntarme ¿Por qué me quede tanto con él? —fue él. —me señalo y me reí —deja de reírte —me grito a la vez que me señalaba con la mano.

Los policías se miraron entre ellos, pero no le dijeron nada. El idiota lo averiguaría pronto.


Me gire alejándome de los gritos de este y camine buscando a mi siguiente amigo.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Frecuente:

Me desperté agitada.

Un ruido me hace girar en la cama y entreabrir los ojos.

Un tipo entraba lentamente a mi habitación, sabía que debía gritar o correr, hacer algo, pero me quede quieta viéndolo acercarse a mí.
La oscuridad me hacía imposible ver su rostro.

Dijo algo que no oí, no podía oír mas que el pulso en mis oídos. Él se sentó a mi lado en la cama. En la posición en la que estaba, boca abajo con ambas manos bajo la almohada, esta indefensa. No es que hiciera algo para cambiar mi situación.

Movió las mantas hasta mis pies y luego subió una de sus manos por mis piernas, la curva de mi trasero, la espalda. Cuando llego a los hombros, aparto el cabello dejando al descubierto mi cuello.

Se inclino dejando pequeño besos regados por mi cabello, por la mejilla. Susurro en mi oído a medida que su mano se movía dentro de mi camisón de dormir.

—Luna… —sus dedos jugaron al borde de mi ropa interior —dulce, dulce Luna…

Me desperté de golpe, jadeaba por aire. La luz del sol se filtraba por la ventana, que olvide abierta anoche.

—fue un sueño —me dije —solo un sueño.

Aunque el cosquilleo aun me recorrían.

Aunque aun podía sentir los dedos acariciándome de forma tan intima.


Aunque se sintió tan real… me seguí diciendo lo mismo.



martes, 19 de julio de 2016

Tú - Wattpad

¿Qué se debe hacer con un corazón roto?

Según Nadia, llorar. 
Según su mejor amiga, Bethi, irse de fiesta hasta olvidarse hasta el nombre.

Nadia no busca nada que tenga que ver con el amor. Pero no sabía que encontraría a James.

James no quiere drama, solo busca pasarlo bien. Y la hermosa castaña que encontró parece perfecta para eso. Pero ella no es la típica chica a la que él está acostumbrado.

Ninguno busca amor... 

Pero, ¿el amor los buscará a ellos?



¿Qué les parece mi nueva historia?

Larry y Yo

Hola estrellitas!!

Ya sé que ando un poco perdida, pero es que el tiempo no me da para mucho. Siempre que tengo un pequeño espacio para poder dedicarle a mi blog, me lo arrebatan con maldad. *haciendo pucheros* 

Pero aquí estoy... y ahora estoy también en Twitter. 

Soy nueva aun, y no se como usarlo muy bien, pero me gustaría que me siguieras y ahi te enteraras, cuando sepa como usarlo bien, todo lo que estoy haciendo últimamente. 

Bueno, si quieres seguirme dale Click aquí.







lunes, 6 de junio de 2016

Nueva Historia

Hola estrellitas!!

Me pasaba para decirles que estoy publicando una historia nueva en Wattpad, no es prologo que les mostré hace un tiempo, pero es igual de buena o eso espero.

Espero que les guste y dense una vueltita por ahí y le dan click a la estrella.

Abrazos de oso para todos.



Prólogo

Lo primero que sentí fue… nada.

No había nada, parecía estar suspendida en el aire, no podía abrir los ojos pero no me molestaba porque todo estaba tan calmado. La paz pareció durar por siempre, no sabía cuánto llevaba en ese estado, y de un momento a otro un shock. Mis ojos se abrieron, tome bocanadas  de aire como si hubiera estado bajo el agua demasiado tiempo y dolor, tanto que grite.

Una voz atravesó el dolor.

—esta despierta —la voz sonaba cerca y a la vez lejos —aquí, ¿me oyes?

Gemí.

—¿Qué le pasa? —esa era otra voz —¿Por qué se comporta así?

—es normal, se le pasara en un momento.

¿Normal? Como podía ser normal este dolor, era como si me quemaran desde dentro. Gimo y me retuerzo en agonía, siento que muero. Y así es, lentamente caigo en un pozo de oscuridad y silencio. 

Y nuevamente nada.