sábado, 30 de enero de 2016

Capítulo 6

Me estresas
Samanta:
—¿Qué pasa aquí? —me molestaba que Bruno solo haiga venido con nosotros a fastidiarnos el viaje —Bruno, puedes dejar de gritar o planeas molestarme hasta que Andrés llegue ¿dime?
Me detuve al ver a Lucas en la puerta, su rostro se ilumino. Me gustaba causar ese efecto en él.
—hola Lucas —camine los más sexy posible y le di un dulce beso en la mejilla —Brian —le di un fuerte abrazo —y ¿Dónde está papá?
—él no está —corto Bruno —ahora podemos irnos de una vez —se dirigió a Lucas y Brian —le pediré al chofer que los lleve a su casa, gracias por su visita
—Bruno
—¿Qué? —miro su reloj con exasperación —tenemos que vernos con Alejandro y sus padres, estarán de visita solo esta tarde
—Alejandro es el ser más insoportable de la tierra —dije mientras jalaba de la mano a Lucas —no me pienso sentar con él y escucharlo divagar…
—Samanta —advirtió Bruno
Lo ignore.
—…sobre alguna mierda estúpida que solo le parece interesante a él y —subí el tono de mi voz —a los egocéntricos como él que…
—¡Samanta! —grito Bruno
—¿Qué? —me encogí de hombros inocentemente —no estoy mintiendo
—será mejor que te vistas apropiadamente —me miro de arriba abajo
—estoy vestida apropiadamente, porque no me pienso quedar —tome la mano de Lucas —nos vemos luego
—¿A dónde crees que vas? —oí los pasos de Bruno seguirnos y acelere el paso, corrí sin soltar la mano de Bruno —¡Samanta!
Salude al portero y corrimos a toda prisa a través del jardín de tía Catalina.
—tu hermano está molesto
—no me digas —vi su sonrisa, como lo he extrañado —no te preocupes por Bruno, Sebastián cubre mi espalda
—como siempre

—como siempre, pero no lo podrá retener por siempre —jale su mano instándolo a ir más rápido —te mostrare el Edén  

Tied, Emma Chase

Durante la mayor parte de mi vida, nunca me imaginé que me casaría. Pero kate logró lo imposible: cambiarme. Creo que todos estamos de acuerdo en que antes ya era jodidamente impresionante, pero ahora soy incluso mejor.
El camino hasta este día no ha sido arco iris y erecciones. Hubo errores y malentendidos dignos de una tragedia Griega. Pero Kate y yo sobrevivimos con nuestra inagotable lujuria, infinita admiración y amor eterno intactos.
Dicho eso, hubo algunos incidentes inesperados la semana pasada en Las Vegas que pudieron haber sido un problema. Fue un tipo de… prueba final.
Sé lo que estás pensando: “¿Qué demonios hiciste esta vez?” Relájate. No juzgues, o pidas mi castración, hasta que hayas oído toda la historia.
Y agárrate bien, porque estás por subirte a un paseo salvaje. ¿Esperabas algo menos?

Tangled 4


Tamed, Emma Chase

Detenme si has escuchado esto antes: chica conoce jugador, se enamoran, y el jugador cambia su comportamiento.
Es una buena historia. Es nuestra historia. Pero la nuestra es mucho más colorida.
Cuando conocí a Dee supe enseguida que era especial. Cuando ella me conoció, pensó que yo era cualquier cosa menos especial –yo era exactamente como cualquier otro chico que la había jodido y dejado a un lado. Tomo un poco de tiempo convencerla de lo contrario, pero resulta que puedo hacer un argumento convincente cuando hay sexo en juego.
Puedes saber a dónde se dirige esta historia. Pero lo mejor no es donde terminamos.
Es el cómo llegamos allí.

Tangled 3


Twisted, Emma Chase

Hay dos tipos de personas en el mundo. Los que observan primero y los que saltan. Siempre he sido más una espectadora. Cautelosa. Una planificadora. Eso cambió después de que conocí a Drew Evans. Él es tan persistente. Tan seguro de sí mismo –y de mí.
Pero no todas las historias de amor tiene un feliz para siempre. ¿Pensaste que Drew y yo íbamos a cabalgar hacia el atardecer? Únete el club. Ahora tengo que tomar una decisión, la más importante de mi vida. Drew ya tomo la suya –de hecho, trató de decidir por nosotros dos. Pero sabes que ese no es mi estilo. Así que volví a Greenville. Sola. Bueno, algo así…
Lo que me he dado cuenta es que los viejos hábitos son difíciles de superar y a veces tiene que volver a donde empezaste, antes de seguir adelante.

TWISTED sucede dos años después del final de Tangled y está narrado desde el punto de vista de Kate.

Tangled 2

Holy Frigging Matrimony, Emma Chase


"El matrimonio: la última frontera. Steve fue él primero. Él era un poco nuestro tema de prueba. Al igual que los monos de la NASA son enviados al espacio por los años cincuenta, sabiendo todo el tiempo que nunca lograría regresar a su vida.Y ahora otro mal cohete esta listo para lanzarse.Pero esta no es cualquier boda elegante de New york. Tú has visto a mis amigos, has conocido a nuestras familias, sabes que este es un lujo. Todo el mundo quiere que su boda sea memorable.Este va a ser malditamente inolvidable Holy Frigging matrimony tiene lugar casi un año después de Tangled y es desde el punto de vista de Drew"

Saga Tangled 1.5

Tangled Escenas Extras, Emma Chase

Escenas extras de la vida de Drew y Kate como pareja. Estas toman lugar después o durante “Tangled”


Saga Tangled 1.1


Tangled, Emma Chase

Drew Evans es un ganador. Guapo y arrogante, hace tratos de negocios multimillonarios y seduce a las más hermosas mujeres de Nueva York scon sólo una sonrisa. Tiene amigos leales y una familia indulgente. ¿Entonces por qué ha estado encerrado en su departamente con las persianas cerradas por siete dias, miserable y deprimido?
Él te dirá que tiene gripe.
Pero todos sabemos que eso no es realmente cierto.
Katherine Brooks es brillante, hermosa y ambiciosa. Se rehúsa a dejar que nada, ni nadie, estropee su camino de éxito. Cuando Kate es contratada como la nueva socia de la firma de banca de inversiones del padre de Drew, cada aspecto de la vida del galante mujeriego es lanzado en picada. La competencia profesinal que ella provoca es desconcertante, la atracción de él hacia ella distrae, su fracaso en atraerla a su cama es desesperante.
Entonces, justo cuando Drew  está en la cúspide de tener todo lo que quiere, su abrumadora confianza amenaza con arruinarlo todo. ¿Será capaz de desenmarañar sus sentimientos de lujuria y cariño, frustración y plenitud? ¿Se mostrará a la altura del más importante desafío de su vida?
¿Podrá Drew Evans ganar en el amor?
Tangled no es la novela romántica de tu madre. Es una escandalosa, apasinada e ingeniosa historia de un hombre que sabe mucho de mujeres…sólo que no tanto como él cree que sabe.  Conforme cuenta su historia, Drew aprende que la única cosa que nunca quiso en la vida, es la única sin la que no puede vivir.

Tangled1


miércoles, 27 de enero de 2016

Capítulo 5

Bienvenido
Lucas:
—¿estás seguro de esto? —pregunte por enésima vez —no nos invitaron
—a mi sí —contesto mi hermano
—me refiero a el padre de Samanta o —me corregí —a su tía, es su casa ¿verdad?
—tranquilo hermano —Brian me palmeo el brazo —todo saldrá bien
Nada salió bien.
Porqué cuando llegamos a la casa de la hermana de Andrés, Catalina, nos recibió un no muy amable Bruno.
—¿Qué hacen aquí?
—vinimos a ver a Sebastián —dijo Brian 
—y a Samanta —termine yo
—pensé que almorzarían juntos, ¿paso algo?
—cambio de planes, papá tuvo que salir de emergencia y no podrá quedarse con nosotros —le explico Brian —así que vinimos a avisar
—pudieron llamar
—hermano —Sebastián bajo trotando las escaleras y atrajo a Brian en un enorme abrazo —¿Qué paso? Íbamos para tu casa
—papá tuvo que salir y vinimos a avisar
—debieron llamar —dijo Bruno —así se ahorraban el viaje en vano
—no fue en vano, —gruño Sebastián —ahora se pueden quedar a almorzar —se volvió a nosotros —le diré a Bertha que nos prepare algo y seguro que Sami se nos une
—¿y Mateo? —pregunte
—salió y no sé si volverá para comer —dijo Sebastián
—se nos unirá después —corrigió Bruno parecía en verdad molesto por nuestra presencia.
No me gustaba estar donde no era recibido. Estaba a punto de llevar a mi hermano de regreso a casa donde podría patear su culo tan fuerte como me fuera posible por no haberme escuchado.
—Brian, creo que deberíamos volver
—pero acaban de llegar —Sebastián se veía triste en verdad
—lo siento hermano —Bruno palmeo la espalda de Sebastián como si fuera un niño pequeño, a pesar de ser de la misma altura
—no me toques —Sebastián empujo a Bruno con fuerza —no vuelvas a hacerlo o…
—¡¿o qué?! —Bruno grito tan fuerte que hasta yo retrocedí —tal vez deberíamos seguir lo que dejamos ayer 
Sebastián sonrió de lado y cuadro los hombros listo para pelear.
—¿Qué pasa aquí? —levante la vista para ver aparecer a mi princesa por las escaleras —Bruno, puedes dejar de gritar o planeas molestarme hasta que Andrés llegue ¿dime?

Ella miro de forma aburrida a su hermano pero su expresión cambio en el momento en que me vio. Su sonrisa me dejo sin aliento, como siempre.

Al rojo vivo – J. Kenner


Millonario e irresistiblemente seductor, Cole August se encuentra ante un dilema al verse enfrentado a sus socios, Tyler Sharp y Evan Black. Pero cuando la atractiva y sensual Katrina Laron se cruza en su camino y le hace una oferta que no puede rechazar, Cole la acepta sin dudarlo, poniendo en peligro el negocio común con sus amigos. ¿pesara más la amistad y lealtad entre estos tres atractivos socios o la pasión desenfrenada por una extraña? Tercera entrega de “Deseo”, la trilogía cargada de emociones intensas, erotismo y alta tensión sexual.

Deseo 3


Seducido – J. Kenner



Segundo libro de la trilogía “Deseo”, protagonizada por tres amigos poderosos y atractivos –Evan Black, Tyler Sharp y Cole August –, tres jóvenes millonarios acostumbrados a vivir al límite y a ver cumplidos sus deseos… Una trilogía cargada de emociones intensas, erotismo y alta tensión sexual. 

Deseo 2


Deseado – J. Kenner

EL DESEO, LA SEDUCCION Y LA PASION SE FUNDEN EN LA NUEVA TRILOGIA DE J. KENNER, LA ACALAMADA AUTORA BEST SELLER AUTORA DEL THE NEW YORK TIMES.


A sus veintitrés años, Angelina Raine no está pasando por su mejor momento. Su tío y mentor, un marchante de arte comprensivo y culto, acaba de fallecer. Además, él era el único que sabía que, tras esa fachada de chica perfecta y responsable, en realidad se esconde un alma más frágil de lo que nadie sospecha. Y es entonces cuando, de repente, reaparece en su vida alguien especial. Su nombre es Evan Black. Pocas mujeres pueden resistirse al poderoso atractivo de ese hombre que emana un aire de peligro, un magnetismo salvaje… Pero Angie no es como las demás; ella lleva años secretamente enamorada de él, desde que ella era una adolescente y Evan un joven ambicioso que, junto con sus dos amigos inseparables, Tyler y Cole, estaba dispuesto a comerse el mundo a cualquier precio. Ahora él ha conseguido lo que se proponía: éxito, dinero y poder. Y, Angie, a pesar del halo de misterioso que rodea a Evan, está decidida a conquistarlo. Deseado, la primera entrega de la nueva trilogía de J. Kenner, nos sumerge en una historia llena de emociones intensas, erotismo y tensión sexual.
Deseo 1

sábado, 23 de enero de 2016

Capítulo 4

Cánsate
Samanta:
Unas horas antes…
—¿Dónde estará? —apreté la mano de Sebastián —si ya llego su vuelo, ¿Dónde se metió?
—tranquila, seguro que aparece en cualquier momento —repitió Sebastián, otra vez.
—eso me dijiste hace diez minutos
—y quejándote no harás que el tiempo pase más rápido —me molesto Bruno, le saque la lengua —aun así el tiempo no está pasando más rápido
No le conteste, en cambio pisotee molesta. Lo oí reírse de mí, odiaba que me molestara.
—ya estas todo morada de cólera —se burlo
—déjala en paz —advirtió Sebastián, mi protector hermano se había metido en demasiados problemas con Andrés por defenderme de Bruno.
—no le hago nada, ella es una mimada
—¡Tian! —me abrace a él
—solo lo diré una vez más Bruno, deja de molestarla —Sebastián dio un paso adelante poniéndome protectoramente tras el
Ellos se miraron a los ojos, retarse con la mirada a hacer el primer movimiento.
—no han cambiado mucho —una ronca risa me hizo dar vuelta tan rápido que me dolió el cuello, pero aun así sonreí de oreja a oreja. Grite y me tire sobre Mateo enredando mis brazos en su cuello y mis piernas en su cintura —yo también te extrañe
Salpique besos húmedos por todo su rostro antes de que mi hermano me ponga sobre mis pies.
—estaban peleando —no era una pregunta
Mateo era siempre el mediador, puede que Bruno sea el mayor de nosotros pero Mateo era el maduro.
—¿Cuándo dejaran de pelear? —pregunto Mateo mientras iba hacia su equipaje olvidado
Mire a Bruno fijamente con el seño fruncido, el me miro con una estúpida sonrisa. Me encogí de hombros y conteste simplemente.
—cuando él me deje de molestar
El abrió mucho los ojos y contesto.
—cuando crezca y deje de ser una niñita mimada y quisquillosa
Mateo rio y salió con su maleta en la mano. Solo una maleta, hablaría con él mas tarde.
De camino a casa de tía Catalina pasamos por un camino familiar. Si solo volteamos a la derecha en vez de a la izquierda…
—quiero ver a tía Felicita —dije
Bruno levanto la mirada de su celular para decime:
—no
—Mateo
—no puedes esperar hasta mañana —gemí —más tarde entonces
—Tian
—quiero ver a tía Felicita —dijo mi hermano favorito guiñándome un ojo —voy a avisarle que vamos para su casa
Bruno se estiro en el asiento para alcanzar a Sebastián antes de que pudiera sacar su celular.
—no vamos a casa de tu tía
—nuestra tía —corrijo
—dobla a la derecha —le indico al chofer de mi tía Catalina, y si, dije chofer mi tía Catalina era un poco especial tenía chofer, cocinera y jardinero —sigue de frente y te digo donde parar
—no lo hagas —dijo Bruno pero era tarde ya había doblado —Samanta, ¿Por qué lo haces?
—¿hacer qué? —vi la casa y le sonreí a Sebastián —aquí —grite y antes de que puedan detenerme estaba corriendo a casa de papá.
Sebastián bloqueaba la puerta de Bruno y Mateo no dejaba de reír, toque el timbre y luego la puerta. Si soy impaciente.
La puerta se abrió y sonreí.

—¿Samanta? —susurro un confundido Brian, luego sus ojos cayeron en Sebastián y grito —¡hermano! 

Nora Roberts, Nacida de la vergüenza

En muy poco tiempo, Shannon Bodine pierde a sus padres y recibe una noticia que sacude los cimientos de su existencia y le hace dudar hasta de su misma identidad. Decidida a aclarar las cosas, Shannon aparca durante una temporada su brillante carrera como publicista y viaja de Nueva York al condado de Clare, donde la esperan Maggie, Brie y todos los que forman parte de su mundo: sus familias, sus amigos, sus vecinos... Gracias a ellos, Shannon descubre una nueva manera de vivir, llena de naturaleza, música y tranquilidad. Y también de mitos, ilusiones —la de pintar, por ejemplo— y sueños: unos sueños que se repiten continuamente desde su llegada y que le dicen que su destino está, por increíble que parezca, junto a un entregado caballero irlandés, fuerte, tierno y osado. Por desgracia, Shannon no cree en el destino, aunque tal vez sólo necesite un poco de magia: la del amor.

Nora Roberts, Nacida del hielo

Gracias a su propio esfuerzo, y también al éxito de su hermana, Brie ha logrado convertir su sueño en realidad: ha transformado Blackthorn Cottage, la casa familiar de los Concannon, en un acogedor hotel rural. Unas horas después de que Brie haga un sorprendente descubrimiento sobre su padre que tendrá insospechadas y peligrosas consecuencias, llega a él Grayson Thane, un joven escritor norteamericano en busca de inspiración. Entre los dos surge poco a poco una gran atracción que les abrirá a ambos mundos nuevos (el de la literatura y los estrenos cinematográficos, el de la cocina y el calor del hogar), pero tanto Grayson como Brie han sufrido mucho en el pasado y antes que admitir que necesitan a alguien prefieren fingir que son fríos como el hielo. ¿Habrá alguna fuerza, la del amor, tal vez, capaz de fundir sus corazones?

Nora Roberts, Nacida del fuego

El mismo día que Maggie Concannon, una joven e independiente artista del vidrio soplado, vende sus primeras piezas, un duro golpe sacude a su familia. Pensando que refugiarse en el trabajo es la mejor forma de superar su dolor, Maggie se centra en su delicada y magnética obra, que entonces llama la atención de Rogan Sweeney, un elegante galerista dublinés que, fascinado por la fuerza que transmiten las esculturas de Maggie, se propone convertirla en una estrella. Pero Rogan pronto descubrirá que la tarea no resulta fácil, pues Maggie es una mujer temperamental e indomable, dueña de sus propias ideas. Sin embargo, los dos acabarán inevitablemente devorados por el mismo fuego que moldea el cristal, un fuego, el del amor, capaz de sanar todas las heridas. Aunque, para descubrirlo, Maggie deberá dar el paso más difícil: entregarse y confiar.

martes, 19 de enero de 2016

Capítulo 3

¿Sigues siendo tú?
Lucas:
Estábamos almorzando en familia como solíamos hacer los domingos, aprovechando que estábamos los tres. Cuando la puerta sonó.
—¿esperas a alguien? —le pregunte a papá
—yo no —señalo a Brian —¿otra vez te están buscando?
—¿a mí? —peso un momento —no creo, le dije que la llamaría en la noche —busco su teléfono y lo reviso —sí, para mí no es, ¿Paola?
—no, ella no llega hasta mañana
—van a abrir —papá se levantó de la mesa —y limpien la mesa
—yo abro —Brian se levantó de un salto de la mesa —tu limpias
A regañadientes me levante y empecé a recoger los platos para llevarlos a la cocina donde estaba papá tomando agua. Puse los platos en el lavadero cuando oímos a Brian gritar “hermano
Papá y yo corrimos a la sala y me quede paralizado cuando vi una diosa de hermoso cabello negro girar en los brazos de mi hermano. Cuando la puso en el suelo me perdí en la profundidad de unos hermosos ojos negros con los que había soñado desde hace tanto.
—¡Lucas! —corrió hacia mí y echándome los brazos al cuello me dio varios besos en las mejillas —¿no te alegra verme?
—a mi si —dijo papá abriendo los brazos —hola princesa
—hola papi —ella me soltó dejándome más confundido que antes si eso era posible —¿tu si me extrañaste? —papá solo la abrazo —no llores papito
—te extrañe tanto —él se limpia las lágrimas con la manga de su camisa —mi pequeña
—yo hubiera vuelto antes, pero no me dejaron
—Samanta —llamo alguien que no había notado antes —compórtate —él se acercó hacia papá que aún tenía a Samanta abrazada —buenas tardes, espero que no estemos molestando
—para nada —dijo papá tomando la mano que este le ofrecía —disculpa, ¿tú eres?
—Bruno, vine con mi padre a recoger a mis hermanos ¿no me recuerda?
—si ya te recuerdo —papá volvió a rodear a Sami con ambos brazos —y, ¿Cuándo llegaron? ¿Cuánto se piensan quedar?
—todas las vacaciones papi —Sami no podía dejar de sonreír —nos quedamos en casa de tía Catalina, llegamos hoy en la mañana
—sí, papá nos pidió quedarnos en casa de su prima haciéndole compañía —hablo Sebastián —¿Cómo has estado?
—bien hijo —papá soltó a Sami para poder darle un abrazo a Sebastián —¿Cómo está su padre?
—bien, gracias —Bruno reviso su reloj, se le veía incomodo —si nos disculpan tenemos que irnos
—yo me quiero quedar —se quejó Sami —Bruno un rato más, por favor
—Samanta, compórtate, no me hagas repetirlo una vez más  —él la tomo del brazo separándola de papá —ahora despídete
—suficiente —como siempre Sebastián estaba al lado de su hermana —vamos Sami, mañana podremos volver
—papi te molesta invitarme a almorzar
—Samanta... —siseo Bruno, pero ahora Mateo también estaba al lado de Sami 
—claro que no princesa, los iba a invitar a cenar pero almorzar mañana está bien por mi
—lo ves Sami, además vamos a casa de tía Felicita —Mateo le dio la mano a papá —entonces, ¿nos vemos mañana Pedro?
—claro muchacho, mi casa siempre será su casa
Todos se despidieron y la casa se quedó en silencio. Brian me codeo y se carcajeo de mí. Papá palmeo mi espalda.
—hijo la has llorado cuando se la llevaron y ahora que la tienes así de cerca, te quedas mudo —se rio y paso a la cocina —espero que para mañana encuentres tu lengua
—estoy soñando, ¿esa era Samanta? —me deje caer en el sofá —¿la viste Brian?
—si era Sami y no solo la vi —Brian se sentó a mi lado —la abrace, la bese y la además la cargue, ha crecido bastante—lo mire levantar ambas cejas —esta buenaza
—cuida tu boca
—¿Qué pasa Lucas? —se acercó y me hablo en voz baja —dime, ¿Qué crees que pase mañana?
—¿en el almuerzo? —asintió riendo —nada. Voy a cocinar la mejor comida del mundo entero
—tendrás que cocinar mucho —se levantó y abrió la puerta de la calle —¿a Paola le gustara conocer a Sami? ¿le has hablado de ella?
Cerró la puerta tras él, pero aun así podía oír su risa. Paola. Mierda me había olvidado de ella, mañana viene a verme. No podía dejarla, ¿pero qué le digo?
Solo papá podía ayudarme, entre en la cocina y lo encontré lavando los platos.
—deja eso papá, ya lo hago yo
—¿ya puedes hablar? —papá se secó las manos riendo —parecías un tonto, fue gracioso
—fue suficiente con Brian. Papá, no te burles tú también —empecé a lavar —recuerdas que te hable de Paola
—sí y estaba esperando a que me hablaras de eso
—y bien, ¿Qué hago? —termine de enjuagar las ollas —¿Cómo le hablo de Paola?
—dile la verdad, que Paola es tu novia
—pero que...
—Sami ha venido de vacaciones, se irá después y solo Dios sabe a dónde y por cuánto tiempo
—gracias por los ánimos —resople —he querido verla por cinco años y ahora que está a un paso de mí, hay alguien mas
—y tú crees que ella no tiene a nadie
—no lo creo ella es una niña, tiene apenas dieciséis
—¿y eso qué? —papá me tomo por lo hombros para mirarme de frete —ella tenía once cuando los veía besándose en cualquier esquina

Papá me palmeo el hombro y salió de la cocina, estaba que hervía pensando en los novios que Sami habrá tenido, y si tiene uno ahora. Y si ya no era más mi princesa.

lunes, 18 de enero de 2016

Capítulo2

Adiós casa, hola hogar
Samanta:
Entre en la casa lo más silenciosamente posible. Pero no contaba con el maldito perro de Bruno.
—shhh… —me apresure a la cocina pero el perro me siguió —maldito animal cállate de una vez, vas a despertar a todos
—Samanta —mierda, Andrés estaba en la cocina —¿acabas de llegar?
—buenos días —salude y le di una patada al perro, se fue corriendo asustado, sonreí —hasta más tarde —me despedí
—espera, tenemos que hablar
—¿no es muy temprano para una pelea?
—¿Quién va a pelear?
—por favor Andrés, siempre que me dices tenemos que hablar —imite su voz —terminamos peleando
—¿Qué es esto?
Mierda, encontró mis pasajes de avión.
—Samanta
—¿Cuándo llego?—me cruce de brazos tratando de parecer molesta—¿Por qué abres mis cosas? 
—no Samanta la pregunta aquí es ¿Por qué tu hermano te envió estos pasajes?
—porque se los pedí y antes de que preguntes, sí, sé que tu no vas a venir con nosotros
—te equivocas —me señalo con los pasajes —tú vas con nosotros a Argentina
—pero no quiero
—lo harás y…
—no me quedare a oír esto —salí de cocina con Andrés pisándome los talones
—¡detente!
Lo ignore y abrí la puerta principal, pero como siempre Bruno estaba ahí. Me tomó por el brazo, con fuerza.
—suéltame —tire de mi brazo tratando de liberarlo —déjame ir, Bruno
—suelta a tu hermana —pidió Andrés
—no sé porque la consientes tanto —gruño Bruno, pero no me soltó —hace lo que se le da la gana y tu no le dices nada, ¿hasta cuándo?
—Bruno, deja ir a tu hermana
Antes de que Bruno pueda reaccionar Sebastián lo empujo lejos de mí.
—¿estás bien? —inspecciono mi brazo viendo el moretón —aléjate de mi hermana, —amenazo —no la vuelvas a tocar, como te atrevas a…
—basta los dos —Andrés de paro entre nosotros y señalo a la casa —adentro ahora y tu —me señalo —tenemos que hablar
—no tengo nada más que decir —me cruce de brazos —quiero ver a papá
—yo soy tu padre
—cálmate Darth Vader —me burle —ya sabes de quien hablo
—Samanta…
—tendré dieciocho en un par de años y podre irme lejos y no volverás a verme en lo que te quede de vida —era mi amenaza recurrente —y sabes que no puedes hacer nada para impedírmelo, mira lo que paso cuando trataste de detener a Mateo —su pecho subía y bajaba y su respiración era fuerte, estaba molesto lo que no era novedad para mí —solo piénsalo
—solo será por las vacaciones —tomo todo de mi no saltar de alegría —y estarás en casa de mi hermana —genial, tía Catalina nunca fue un problema —y tus hermanos irán contigo
—¿todos?
—sí Samanta, todos tus hermanos y cuando termine lo que estoy haciendo aquí iré a verlos y juntos iremos a Argentina
—no lo dejaras ir fácil ¿verdad? —sonreí de lado —acepto
Se dio la vuelta y entro en la casa. Bruno no era parte de mi viaje pero que importaba.
Llame a Mateo.
—hermanito —cante alegremente
—Sami, ¿Qué paso esta vez?
—Qué poca fe me tienes, hermanito —rio —adivina ¿Quién va de viaje a casa de tía Catalina?
—te saliste con la tuya otra vez
—¿te sorprende?
—la verdad no —oí alguien en el fondo y me sorprendí cuando hablaron —hola pequeña
—¿David? —sonreí —¿Qué haces hay?
—extrañándote
—visítame
—¿eso es una invitación?
—tómalo como quieras, pásame a mi hermano
—te veré pronto, pequeña —oí a Mateo regañándolo —estaré en casa de tía Catalina solo llámame y avísame cuando lleguen yo deberé llegar un día antes 
—entonces te veo en unos días,—cuando entre a casa Bruno estaba parado en la escalera, esperándome —te llamo después
Colgué sin espera respuesta.
—como siempre te saliste con la tuya —aplaudió —felicidades
—gracias —hice una burlona reverencia
—papá nunca debía haberte traído a casa con nosotros
—eso es algo en lo que siempre estaremos de acuerdo —trate de pasarlo pero me sostuvo por el brazo —¿Por qué me molestas?
—tú eres una molestia
—entonces mantente alejado de mí, no te me acerques, no me hables —sisee —has como yo, que te ignoro, a menos que tú me molestes primero
—¿Cómo puedo ignorarte si papá no para de hablar de ti?
—no es mi culpa
—claro que es tu culpa —me acuso —si solo hicieras lo que te dicen
—no soy como tu
—eso es obvio, —me jaloneo —tu eres una malcriada, y nos es por nuestra causa, eres una desconsiderada…
—basta ya Bruno, yo estaba bien en casa de mi padre
—¡¿tu padre?!
—si Bruno, él es mi padre para mí él es y será, siempre, MI PADRE
—lo lastimas —me detuve —siempre que hablas así lo lastimas, tal vez no te importe a ti, pero a nosotros nos importa
—¿nosotros?
—sí, princesa de hielo, a Sebastián y a mí nos preocupa papá —tomo mi rostro en sus manos y me miro a los ojos —porque aunque a ti no te guste él es NUESTRO PADRE
—yo no quería venir aquí
—lo sé
—entonces ¿Por qué me obligaron?
—porque te amamos
—¿me amas?
—aunque no lo merezcas
Me aleje de él, era raro entre nosotros llevarnos bien. Mejor subí buscando a Sebastián.
—Tian —llame a mi hermano —Sebastián ¿Dónde estás?
Me metí en su habitación y me tire en su cama. Inhale profundamente, la colonia que le regale en navidad era parecida a la Lucas. Me gustaba meterme en su habitación a olerla. 
Cerré los ojos y recordé el último día que olí la original. La esencia de Lucas.
Me tumbe en la cama de Lucas, lo extrañaba mucho y me ponía en verdad triste que él tenga que irse después de las vacaciones. Cerré los ojos y aspire el aroma del perfume de Lucas.
Unos molestos golpes en la puerta me alejaron de mi ensueño. La puerta se abrió y unos minutos después los gritos empezaron.
Sebastián apareció en mi puerta.
—¿Qué pasa? —me encogí de hombros y juntos nos acercamos a la escalera —¿será mamá?
—espero que no
Sentimos que subían las escaleras y retrocedimos un paso cuando la última persona que esperaba ver apareció.
—hay están
—aléjate de ellos —papá se apresuro pero un policía lo detuvo —¡suélteme!
—papi —trate de acercarme a él pero me sujetaron del brazo —déjame, papá ¿Qué pasa?
—Samanta mírame —me gire hacia la voz —debes venir con migo
—no quiero
—debes hacerlo, hablaremos cuando lleguemos a casa
—¡esta es mi casa! —grite —¡TIAN!
Sebastián estuvo a mi lado enseguida.
—¿Por qué la policía está en la casa? —Brian y Mateo llegaron en el peor momento —usted es Andrés —señalo
—Mateo, que bueno que estés aquí
—Mateo no te acerques, —apreté a Sebastián en un abrazo —él nos quiere lastimar
—Samanta no asustes a tu hermano
—papá debemos irnos —Bruno también estaba aquí 
—no dejare que los alejen de mi —papá trato de parecer calmado pero sus manos temblaron —su madre vive aquí y ella tiene la custodia de ellos tres
—su madre ya no vive aquí —corrigió Andrés —y yo obtuve la custodia de mis hijos y me los llevo
Hicieron falta unos tres policías para lograr subirme a un auto y ser sacada de casa. No le he podido perdonar a Andrés el haberme sacado de mi casa y no le puedo perdonar a mamá el habernos dejado.