sábado, 16 de enero de 2016

Capítulo 1

Hogar
Unos años después…
Lucas:                        
Las vacaciones, como las necesitaba. Estoy ansioso por llegar a casa, casi corro los últimos metros. Toco la puerta con fuerza y cuando papá abre lo cargo.
—¡hola papá!
—¡bájame! —grita entre risas —pero tú estás loco, bájame ahora
Lo hago y me da un fuerte abrazo. Como lo he extrañado, estar lejos de casa es más difícil de lo que pensé que sería.
—¿Dónde está Brian?
—ese loco en la calle, donde mas va a estar —papá entra y yo lo sigo —¿Dónde está tu chica?
—Paola tuvo un problema en casa, —dejo caer mi maletín —vendrá en unos días, ella me llamara para recogerla
Papá estiro los brazos y me tomo por los hombros inspeccionándome.
—estas tan cambiado
—ni tanto papá, el viaje me mato necesito un baño
—pues ve a bañarte —se giro hacia la cocina —yo solo le pondré más agua al guiso
Subí las escaleras deprisa, esta casa me asfixiaba, solo venia aquí por mi padre. Las habitaciones de mis hermanos estaban abiertas, incluso la de ella, la mire desde la puerta, siempre lo hacía, papá no había movido nada. Todo estaba igual, como si ella fuera a entrar en cualquier momento.
Después de que Andrés se llevara a Samanta acepte irme a la universidad, pero no entre a la primera sino a la tercera oportunidad, no soportaba estar en la casa. Cada rincón me traía un recuerdo.
Pase cerca de un mes en la cama, depresión, luego mi tía Irene llego a casa, avisada por papá, y me ordeno ir con ella. Aun recuerdo las palabras que me dijo:
—¿Por qué te quieres quedar?
—por si ella vuelve
—no va a volver —trato de tocar mi mano pero me aleje de ella —piensa Lucas, ella se fue con su familia sabe Dios a donde
—ella puede venir en las vacaciones —mis esperanzas empezaban a menguar —ella puede volver en cualquier momento, tal vez convenza a su padre de que la traiga de vuelta
—su padre no es como tu padre, no lo conoces de nada y por lo que su tía dijo es posible que los llevara fuera del país
—la quiero —admití
—y por eso te quedaras aquí —ella apretó mi mano, esta vez le preste toda la atención —su tía lo dijo, ella ahora tiene todo lo que quiere, si vuelve que le vas a ofrecer quedándote aquí
—y si me voy y ella vuelve ¿Qué hago?
—si ella te quiere sabrá donde estarás
—ella no te conoce —le recordé
—no me refiero a mi casa, me refiero a la universidad. Ella sabía que te irías a estudiar ¿verdad? —asentí —entonces ella espera que estés estudiando, superándote —se pudo de pie y me dio la mano. La tome —estarás a unas horas de camino en bus nada del otro mundo
—estaré en otro mundo —dije
—en uno mejor para ti —me sonrió —ya lo veras. Te esperare abajo no tardes
Ese día me trace una meta. Sería el mejor para Samanta, cuando la volviera a ver estaría en una mejor  
Susana estaba inubicable, se por mi hermano, Brian, que papá trato de contactarla, pero nunca supimos mas de ella. Solo desapareció.
Pase a mi habitación y abrí mi ropero buscando en la parte de arriba la bolsa que había dejado en casa. La desenrolle despacio, la bolsa estaba bastante arrugada, pero la muñeca y el peluche estaban bien. Era el único recuerdo que me permití guardar.
—te extraño —le dije al oso —¿sabes una cosa? Nunca supe tu nombre
Me reí de mi mismo, hablado con un peluche, volví a guardarlo en la bolsa y ponerlo en su lugar. Puse mi maleta en la cama y saque lo que necesitaba para el resto del día. Luego al baño.
Oí a papá hablando emocionado con mi hermano, reconocería su voz en cualquier lugar. Me les uní.
—hermano —saludo Brian, lo abrace fuertemente —no puedo creer que estés de vuelta —mi hermano me dio un gran abrazo —¿te quedas todas las vacaciones?
—no, pasare dos semanas aquí con ustedes y dos semanas en casa de Paola
—¿Dónde está ella?
—no llega hasta mañana o quizá pasado
—ya quiero conocerla —dijo papá

Y yo ya quería irme, esta casa era demasiado.