miércoles, 27 de enero de 2016

Capítulo 5

Bienvenido
Lucas:
—¿estás seguro de esto? —pregunte por enésima vez —no nos invitaron
—a mi sí —contesto mi hermano
—me refiero a el padre de Samanta o —me corregí —a su tía, es su casa ¿verdad?
—tranquilo hermano —Brian me palmeo el brazo —todo saldrá bien
Nada salió bien.
Porqué cuando llegamos a la casa de la hermana de Andrés, Catalina, nos recibió un no muy amable Bruno.
—¿Qué hacen aquí?
—vinimos a ver a Sebastián —dijo Brian 
—y a Samanta —termine yo
—pensé que almorzarían juntos, ¿paso algo?
—cambio de planes, papá tuvo que salir de emergencia y no podrá quedarse con nosotros —le explico Brian —así que vinimos a avisar
—pudieron llamar
—hermano —Sebastián bajo trotando las escaleras y atrajo a Brian en un enorme abrazo —¿Qué paso? Íbamos para tu casa
—papá tuvo que salir y vinimos a avisar
—debieron llamar —dijo Bruno —así se ahorraban el viaje en vano
—no fue en vano, —gruño Sebastián —ahora se pueden quedar a almorzar —se volvió a nosotros —le diré a Bertha que nos prepare algo y seguro que Sami se nos une
—¿y Mateo? —pregunte
—salió y no sé si volverá para comer —dijo Sebastián
—se nos unirá después —corrigió Bruno parecía en verdad molesto por nuestra presencia.
No me gustaba estar donde no era recibido. Estaba a punto de llevar a mi hermano de regreso a casa donde podría patear su culo tan fuerte como me fuera posible por no haberme escuchado.
—Brian, creo que deberíamos volver
—pero acaban de llegar —Sebastián se veía triste en verdad
—lo siento hermano —Bruno palmeo la espalda de Sebastián como si fuera un niño pequeño, a pesar de ser de la misma altura
—no me toques —Sebastián empujo a Bruno con fuerza —no vuelvas a hacerlo o…
—¡¿o qué?! —Bruno grito tan fuerte que hasta yo retrocedí —tal vez deberíamos seguir lo que dejamos ayer 
Sebastián sonrió de lado y cuadro los hombros listo para pelear.
—¿Qué pasa aquí? —levante la vista para ver aparecer a mi princesa por las escaleras —Bruno, puedes dejar de gritar o planeas molestarme hasta que Andrés llegue ¿dime?

Ella miro de forma aburrida a su hermano pero su expresión cambio en el momento en que me vio. Su sonrisa me dejo sin aliento, como siempre.