sábado, 27 de febrero de 2016

Holaaa!!!!


Hace mucho que no daba señales de vida, salvo las cosas que subo, pero bueno… recuerdo haber dicho o escrito que tengo en nombre de la historia que subo y es este es:
Sé que eres tú


Quiero ser yo


También las portadas!!!  Estoy super emocionada al averlos terminado.

Y también recuerdo haberles anunciado que subiría una historia para descargar… bueno eso lo he pospùesto por otro proyecto y ese esta en wattpadDense una vuelta por ahí a ver qué les parece.

Bueno eso era todo lo que les quería decir o escribir, por ahora.

Spellbound, Rachel Hawkings



Justo cuando Sophie Mercer empezaba a aceptar sus extraordinarios poderes mágicos como demonio, el Concilio Prodigium se los arrebata. Ahora se encuentra sola, indefensa y a la merced de sus enemigas, las Brannick. O al menos así lo cree Sophie, hasta que hace un descubrimiento inesperado: las Brannick saben que se avecina una guerra épica, y creen que Sophie es la única con poder suficiente para impedir el fin del mundo.


Demonglass, Rachel Hawkings

Sophie Mercer es una bruja esa es la razón por la que fue enviada a Hex Hall, un reformatorio para delincuentes Prodigium (también conocido como brujas, cambia formas, y hadas). Pero eso fue antes de descubrir el secreto de la familia, y que el aplastador y sexi Archer Cross, es un agente de El Ojo, una banda decidida a limpiar de la faz de la tierra a los Prodigium.
Resulta que Sophie es un demonio, una de los dos único en el mundo, el otro es su padre. Tiene poderes que amenazan la vida de todas las personas que ama. Por este motivo Sophie decide que ella debe ir a Londres para la Extracción, un peligroso procedimiento que destruirá sus poderes. Pero una vez que llega, Sophie hace un sorprendente descubrimiento. Sus nuevos amigos son demonios también.
Significa que alguien los está creando en secreto con espeluznantes planes para utilizar su poder, y probablemente no para algo bueno. Mientras tanto, El Ojo se fija en la caza de Sophie, y están usando a Archer para hacerlo.
Pero no es como si ella sintiera algo por él, ¿O sí?

Hex Hall, Rachel Hawkings

Brujas, vampiros, magos… bienvenidos a la secundaria de fenómenos.
Hace tres años, Sophie Mercer descubrió que era una bruja. Lo que la ha metido en algunos enredos. Su no dotada madre le ha brindado soporte tanto como ha podido, consultando al lejano padre de Sophie, un evasivo hechicero europeo, sólo cuando fue necesario. Pero cuando Sophie atrae demasiada atención de los humanos a causa de un hechizo que salió terriblemente mal en la noche de graduación, es su padre quien decide su castigo: exiliarla a Hex Hall, una aislada escuela de reformatorio para los díscolos prodigios, mejor conocidos como brujas, hadas y cambia-formas.
Para el término de su primer día entre sus compañeros, fenómenos adolecentes, Sophie tiene una puntuación bastante alta: tres poderosas enemigas que lucen cono supermodelos, un inútil enamoramiento sobre un hermoso hechicero, un escalofriante fantasma que la sigue de cerca, y un nuevo compañero de cuarto quien no es más ni menos que la persona más odiada y la única vampiresa en el campus. Peor aún, Sophie pronto nota que un misterioso predador ha estado atacando estudiantes, y su única amiga es la principal sospechosa.
Al tiempo que una serie de anticuados y sangrientos misterios comienzan a convergir, Sophie se prepara para la mayor amenaza de todas: una antigua sociedad secreta determinación a destruir a todos los prodigios, especialmente a ella.

jueves, 18 de febrero de 2016

Capítulo 9

Eso es nuevo
Lucas:
Después de lo que paso con Samanta no sé si volveré a verla. Solo cuando se fue me di cuenta que no le pedí el numero de celular.
—osito, estoy aburrida —Paola se dejo caer sobre mi —llévame a algún lugar.
—¡Lucas! —Brian entro en mi habitación sin tocar y cerró de golpe la puerta —disculpen, disculpen —grito desde afuera —solo quería saber si vas a ir a jugar con nosotros.
—¿con quienes? —grite de vuelta.
—Lucas —me regaño Paola.
—con la gente de siempre, bueno no todos, solo el chato, Alex, el gordo —escuche que botaba la pelota fuera de mi puerta —me llamaron hace un rato y les conté de tu visita ¿vienes o no?
Lo pensé como por un minuto entero antes de gritar mi respuesta:
—dame un minuto
—no Lucas —Paola se sentó sobre mi espalda, como si estuviera haciendo caballito —no me vas a dejar aquí sola aburriéndome
—ven conmigo
—y ¿hacer qué?
—no sé, verme jugar —ella apretó sus rodillas en mi espalda —entonces ¿Por qué no te quedas y me preparas algo de comer? —ella se quejo —entonces no sé qué quieres hacer
Me moví hasta que ella decidió bajarse de mi espalda.
—solo saldré con mis antiguos amigos —me cambie la ropa de casa y me puse unos shorts y zapatillas —cuando estemos de visita en casa de tus padres, no me quejare si tus amigas te arrastran fuera y a mi contigo.
—no te dejare olvidarlo.
Claro que no lo haría. Me dio un beso de despedida.
****
Regresaba de jugar con mis antiguos compañeros de colegio, algunos ya no vivían aquí, solo estaban de regreso para las vacaciones como yo. Al voltear a la esquina próxima a casa vi el auto de Bruno irse. Sami había estado en casa o aun estaba. Me despedí de mis amigos prometiendo repetir la mañana.
Abrí la puerta de casa y solo estaba Brian el me oyó entrar y volteo, estaba  con el labio partido.
—lo siento hermano, no quería que ella escuchara —levanto las manos —solo estaba bromeando con Mateo.
—¿de qué hablas?
—habla de tu romance con tu hermanita —Paola entro en la sala, tenía arañazos en la cara y unos golpes —eres un pervertido. 
—no sé de qué me hablas —mire a Brian y el negó con la cabeza —dime que paso.
—yo te explico hermano, ven por favor —seguí a mi hermano y vi a Paola salir de la casa hecha una furia —Sami vino solo con Mateo y Bruno, Sebastián se quedo en casa de su tía Felicita —el tomo aire y bajo la mirada —Sami subió a su antigua habitación y yo... pensé que Mateo y yo estábamos solos y le conté lo que paso el otro día cuando Sami vio a Paola.
—¿Qué fue exactamente lo que dijiste?
—que Sami no se le veía feliz y que Paola había sospechado algo. Y luego Mateo dijo algo como, si tu le habías dicho a tu novia sobre tu princesa y como no dejabas de besarla.
—y, ¿Cómo terminaste con un golpe en la cara? —Brian se movía nervioso sobre sus pies —vamos hermano dime de una vez que mas paso.
—Paola subió y le dijo algo a Sami —el levanto la vista y sabia que lo que venía no me iba a gustar nada —Sami le dijo o le hizo algo, porque Paola la golpeo, Bruno subió y las oyó —señalo el golpe en su cara —ahí es donde me gane este.
—¿hay más?
—tratamos de separarlas y luego Sami cayo por las escaleras.
—¿Qué? ¿Qué dijiste?
—sus hermanos se la llevaron al hospital o la clínica, no dejaron que me acercara y me advirtieron que solo papá podría verla de nuevo.
—¿Por qué? —me llevo las manos a la cabeza —tengo que verla, debo saber cómo esta.
—¿no me oíste?, Bruno no va a dejar que te le acerques —me trata de tocar, pero me aparto. Estoy a un paso de darle un nuevo golpe —esperemos a que papá vuelva y la vaya a ver o que Mateo llame.
—no puedo esperar, —me paseo de un lado al otro de la sala —¿Cómo estaba cuando se la llevaron?
—creo que solo se doblo el tobillo —escuchamos la puerta abrirse, Brian siguió con la mirada a Paola subir las escaleras —es tu novia, deberías hablar con ella.
—la quiero lejos de mi —no tenía ganas de lidiar con ella ahora. 
—no puedes hacerle eso, no se lo merece —yo sabía que él tenía razón, pero en mi mente solo estaba Sami.
—la golpeo, ella no volverá mientras Paola siga aquí —mire las escaleras —no puedo hablar con ella ahora, primero tengo que ver a Sami.
—pero Lucas...
—dijiste que Sebastián estaba en casa de Felicita, —antes de que me contestara estaba abriendo la puerta—te llamare después.
Por suerte para mí la casa de Felicita estaba a unas cuantas casas de la mía. Antes de poder llegar vi a David hablando con Sebastián mientras caminaba a su auto.
—¡Sebastián! —le grite para que me esperara y corrí hacia ellos, Sebastián se separo un poco de David —gracias, ¿vas a ver a Sami?
—sí y debes saber que Bruno quiere matarte —me apretó el hombro —él no sabía nada de lo que paso en tu casa —su celular sonó —debe ser Bruno. Será mejor que esperes a que Sami te llame, si la buscas ahora solo empeoraras las cosas.
—¿él va a estar cerca de ella? —hice un gesto hacia David
—¿David? —el miro de David a mi —pensé que lo sabías, ellos están saliendo otra vez, por eso está aquí y no en Argentina
—saliendo, como ¿novios?
—sí, o eso creo —su celular sonó otra vez —si Sami tiene tu numero seguro te llamara. Me tengo que ir y no hagas nada estúpido, piensa en ella.
Pensar en ella es lo único que hacia últimamente. Y ahora pensar en ella con David me iba a matar.

Regrese a casa con la cabeza en cualquier parte en la que Sami estuviera.

Confesión, Jodi Ellen Malpas


En esta última entrega, Ava está dispuesta a entregarse a él para siempre, a dar el paso definitivo. Su amor es profundo, su conexión infinita y parece que ha aceptado que nunca va a poder dominar a la fiera de Jesse lleva dentro, pero ella empieza a preguntarse si quizás no sea el hombre que ella cree que es…
Él sabe muy bien cómo llevarla más allá del éxtasis… pero también esconde muchos secretos que pueden conducirla al borde de la desesperación.

Es hora de que este hombre confiese.

Obsesión, Jodi Ellen Malpas


Ella sabe que se está acercando al desastre. Sus instintos le dicen que escape, pero es muy difícil escapar de un hombre como Jesse.
Él vuelve a estar en su vida.

Ava tiene preguntas que necesitan respuesta y su determinación para obtener respuestas abrirá la puerta a Jesse para poder volver a seducirla.

Seducción, Jodi Ellen Malpas

Tres, dos, uno, cero… ¡Disfruta!
Tres… sé que él no me conviene.
Dos… mi instinto me grita que salga corriendo.
Uno… pero si sigue mirándome así… ¿Qué hare cuando llegue a cero?
Indomable, controlador, autoritario, implacable, dulce, provocador…
Es peligroso.                                              
Es enigmático.
Es absolutamente adictivo.
Es mi hombre.

Seducción (Mi hombre), de Jodi Ellen Malpas, es el primer volumen de una saga de narrativa erótica entre el aristócrata Jesse Ward y una joven diseñadora de interiores Ava O`Shea. Unos libros absolutamente adictivos, una buena historia de amor, con personajes sorprendentes, bien construidos y adorables. Si te gusta leer sobre un hombre que toma el control y que manda en la cama, estos son tus libros. Los ingredientes que dan el éxito a esta trilogía son seducción, dominación, amor, lujo, obsesión, fantasía, glamour, éxtasis, sexo, confesión, erotismo, placer… ¿Te apuntas a vivirla en tu propia piel?

jueves, 11 de febrero de 2016

Capítulo 8

La princesa soy yo
Samanta:
Pasar la tarde con Lucas fue tal como me lo imagine, excepto la parte donde se porto bien. Esperaba que me diera un enorme beso en la puerta de casa para despedirme.
Pero la puerta se abrió una mujer se lanzo sobre Lucas.
—hola amor —chillo antes de darle un beso en la boca —¿Qué pasa? —siguió la mirada de Lucas y me dijo: —hola
Respire hondo y conté hasta diez.
—hola, me permites… voy a pasar
—claro, —ella me miro de pies a cabeza. Analizándome —¿tú eres la novia de Brian?—extendió la mano saludando —yo soy la novia la de Lucas, Paola
—¿la novia de Lucas? —Lucas tiene novia y no me dijo nada, mi día solo iba en picada  —el no me hablo de ti, —mire a Lucas que miraba a su novia —que fea esa actitud, ¡hola papá!
Los pase antes que ellos me dijeran cualquier cosa. Me tire en los brazos de papá que, como siempre, me recibieron gustosos.
—hermana —Brian me levanto en brazos y me hizo girar
De reojo vi a David entrar en casa. El saludo a todos y se sentó en el sofá más pequeño. Me senté en el brazo del sofá con la mano de David en la mía.
Ver a Lucas y su novia, me revolvía el estomago.
—papito, ¿puedo pasar al baño?
—hijita tú no tienes que pedir permiso está siempre será tu casa
Todo en esta casa me era tan familiar que dolía pensar en ello. Entre en el baño y me moje la cara para refrescarme, conté hasta diez y volví a hacerlo pero no funcionaba no lograba calmarme. Hora de irse.
Pensé en la forma más amable de salir de aquí. Estaba a punto de decir algo pero una conversación me detuvo en seco.
—eso no es posible —dijo Brian —ella es tan linda, debe de haber habido alguien
—pues, nosotros salimos un tiempo
¿Por qué tenías que hablar David?
—¿ustedes? —ese era Lucas —tú no eres muy grande para ella
—pues sí, tengo veintitrés. Esa fue una de las razones por las que no seguimos juntos
—¿y las otras?
—pues... —me acerque hasta que David me vio en la puerta   y entonces sonrió —ella está enamorada de un tipo que le decía princesa, espero que él sea lo suficientemente tonto y ya tenga a alguien más, así ella volverá conmigo
—tal vez estas esperando en vano —gruño Lucas
—no lo creo, Lucas —David me vio a los ojos cuando dijo —siento que hoy es mi día de suerte
Era más de lo que debí escuchar.
—ya estoy lista, nos vamos, David
—si princesa, fue un placer conocerlo señor —papá apretó la mano de David
—nos vemos papi
Me despedí de todos en casa, incluso de Lucas.
—fue un gusto conocerte Sami —la novia de Lucas y su insoportable voz me siguieron e mi camino a la puerta —tal vez nos veamos luego, me voy a quedar aquí con Lucas
Sonreí como la princesa de hielo que Bruno insistía que era.
—entonces nos veremos luego, ¿me dijiste tu nombre?
—Paola, mi nombre es Paola
—bueno Paola, el mío es Samanta estoy segura que te veré luego, adiós
Salí de ahí pavoneándome.
De camino a casa mi mente no dejaba  de dar vuelta en lo que había pasado en el día.
—¿Qué acaba de pasar, princesa? —le di un golpe a David en el brazo lo que lo hizo reír —háblame Samanta
Respire hondo y fingí no oírlo.
—Samanta, por favor, dime qué te pasa
—estoy molesta —gruñí
—¿Por qué?
—en verdad me preguntas porque estoy molesta —golpee las manos en el tablero —¿no la viste?
David paro el carro junto a la carretera.
—a ver si entiendo —dijo él —¿estás molesta porque tu hermano tiene novia?
—primero, sabes de sobra que no es mi hermano —nunca le mentí a David —y segundo… segundo
—¿segundo?
—no entiendes
—no pequeña, no entiendo —se deshizo de su cinturón de seguridad —¿Por qué creías que él te esperaría?
—pensé que me quería
—¿tú lo quieres?
—el es mi primer amor
—no es lo que te pregunte
—es lo único que te diré, será mejor que me lleves a casa de una vez —señale el reloj —es tarde y no he comido

David entiende mi, nada delicado, cambio de tema y me lleva de vuelta a casa en el más molesto silencio. Odio los silencios.

Yo antes de ti, Jojo Moyes

Louisa Clark sabe muchas cosas. Sabe cuántos pasos hay entre la parada del autobús y su casa. Sabe que le gusta trabajar en el café The Buttered Bun y sabe que quizá no quiera a su novio Patrick. Lo que Lou no sabe es que está a punto de perder su trabajo o que son sus pequeñas rutinas las que la mantienen en su sano juicio.
Will Traynor sabe que un accidente de moto se llevó sus ganas de vivir. Sabe que ahora todo le parece insignificante y triste y sabe exactamente cómo va a ponerle fin. Lo que Will no sabe es que Lou está a punto de irrumpir en su mundo con una explosión de color. Y ninguno de los dos sabe que va a cambiar al otro para siempre.

Yo antes de ti reúne a dos personas que no podrían tener menos en común en una novela conmovedoramente romántica con una pregunta: ¿qué decidirías cuando hacer feliz a la persona a la que amas significa también destrozarte el corazón?

El primero… al fin!!!

Como ya estamos a pocos días del día de los enamorados… me gustaría compartirles este tráiler, que seguro ya vieron pero no me digan o escriban, del libro de JoJo Moyes - Yo antes de ti.



Aunque ya se sabe cómo termina, porque los que leímos el libro sabemos como termina y si no leíste… léelo ya, lo estoy esperando con demasiadas ganas.

¿Alguien más siente lo mismo?


Para empezar el trailer está buenazo.






sábado, 6 de febrero de 2016

Capítulo 7

Edén
Lucas:
Samanta camino rápido agarrada fuertemente de mi mano. Cuando estuvimos a una buena distancia de la casa, disminuyo el paso caminando delante de mí.
—¿Quién es ese Alejandro? —no pude evitar preguntar por el tipo ese —a tu hermano le cae muy bien
—porque son muy iguales —se detuvo y tomo una profunda respiración antes de voltear a verme —para mi padre los apellidos son muy importantes y el de Alejandro lo es, para él es importante que nos llevemos bien con ellos
—¿ellos?
—si con ellos ­—carraspeo y se enderezo —los Salazar son muy amigos de la familia —resoplo molesta —palabras de mi padre, y solo por eso sus estúpidos hijos deben ser nuestros amigos
—no te caen para nada —no pude evitar reírme
—se me nota... —se rió ella —Alejandro es un creído, ya lo viste tu y su hermana Lucia —puso los ojos en blanco —es insoportable, solo pregúntale a Tian
—no puedo creer que aún lo llames así —me acerque y enlace mi mano con la suya —te extrañe tanto Sami
—no me lo parece —ella sonrió y soltó mi mano —ven, no tardaran en buscarnos
La seguí por un  camino hasta que llegamos al rio. El sol estaba en todo lo alto así que debían ser más de la  una de la tarde.
—extrañe vivir aquí —hablaba mas para sí misma —la ciudad no es lo mío, ahora entiendo a mamá
—Sami, ¿estás bien?
—si Lucas —miro a todos lados —sabes, he venido aquí unos años
—¿de verdad? ¿Por qué no fuiste a casa?
—porque no me dejaron —echo a andar por un camino que a simple vista no se veía—no podía salir de la casa de tía Catalina —señalo un lado del rio —pero yo me escapaba siempre que podía y venia aquí
—es hermoso —mire el lugar con asombro, no era de extrañar que a Sami le gustara este lugar —¡¿Qué estás haciendo?!
No pude evitar gritar al verla quitándose la ropa.
—no grites —se saco los shorts y se quedo en ropa interior —no se puede nadar con ropa, ¿verdad? —se cruzo de brazos —¿Qué esperas?
—¿de qué? —se acerco a mí y yo retrocedí hasta que me tope con un árbol —no me voy a quitar nada
—peor para ti
Se puso de puntillas y cerró los brazos en mi cuello. Acerco el rostro al mío, como si quisiera besarme y yo la rodee con los brazos. No me di cuenta de que me estaba llevando al rio hasta que riendo me jalo del polo haciéndome caer.
—¡Sami! —grite cuando emergí—¿Por qué me tiraste?
—no te ibas a quedar a verme —nado lejos de mi —¿ahora si te vas a desvestir?
Sin querer, reí y me acerque a la orilla. Desde el agua ella me miraba fijamente a medida que me quitaba la ropa. Y cuando me quede en bóxers, y agradecí a mi buena suerte que me puse unos hoy, entre al agua otra vez.
Sami me llamaba como una sirena, despacio nade hasta ella que no hizo ningún ademan para alejarse de mí.
—eso estuvo mal Sami —no me resistí y la abrace por la cintura pegándola a mi cuerpo —no debiste mojarme la ropa
—te lo advertí —paso sus manos por mis brazos y las detuvo en mis hombros —te pedí que te metieras al agua conmigo y no quisiste, no me dejaste mas remedio
—no has cambiado nada
—¿y? —con las manos en mis hombros y la vista fija en mis labio cerro el espacio entre nosotros —no creo que eso te sorprenda
Me beso y detuvo mi mundo por unos minutos. Luego me empujo y riendo se alejo un poco de mi dejándome confundido, se agacho en el agua y me tiro algo que atrape en el aire. Cuando lo estire mi cara debía decir todo lo que sentía por que su risa fue fuerte.
Hice una pelota su sostén y lo tire a la pila de ropa en la orilla. Ella nada despacio de un lado al otro, su largo cabello negro se veía hermoso al flotar. No intento huir cuando la atraje a mí y la bese otra vez, podía sentir sus pechos desnudos apretándose a mi pecho.
Las manos de Sami pasearon por mi cuerpo, por mis brazos, por mi pecho y se detuvieron en mi... Oh señor, no, hay no. La empuje suavemente pero ella no parecía querer dejarme ir.
—no Sami —tomo cada gramo de mi autocontrol alejarme el espacio suficiente —no puedo
—¿no te gusto?
—me gustas, claro que me gustas Sami es solo que yo no.... — me alejaba de ella para ordenar mis ideas —espera Sami, ¿A dónde vas?
—a casa, yo pensé que... —llego a la orilla y se apresuro a ponerse la ropa —lo siento si yo te moleste
Llegue a ella y trate de tomar de su mano, pero se soltó de mi. Mala señal.
—Sami, no estoy molesto, es solo que... yo no puedo
—entiendo —ella aún me daba la espalda —no tienes que decir más, lo siento —se sentó para ponerse sus zapatillas —me perdonas, por....umm... tocarte
—no —me senté frente a ella para poder mirarla a la cara, pero ella mantenía la mirada en sus zapatillas  
—yo...eh...lo entiendo —mantenía la mirada en el suelo —te entiendo
—no me entiendes —tome sus manos y las cerré tras mi cuello, ella levanto la mirada y se veía confundida —me gusto que me tocaras, pero no podemos hacerlo
—¿Por qué?
—yo no... —me sentí tímido con ella —esperaba que tu... que nosotros —sabia que primero tenía que hablarle de Paola, pero era ver sus ojos y perderme— yo no traje nada...
—no tienes condones —me quede en blanco, cuando ella lo dijo —¿Por qué no me lo dijiste?
—olvídalo —tome su rostro con ambas manos y la bese despacio —¿estás bien?
Asintió y se estiro de nuevo tomando mi boca en otro beso. Si ella seguía tocándome así no me iba a poder contener.
—Sami vamos a casa
—ahora no —me jalo hasta que quede sobre ella —no te detengas por favor —tomo mi mano y la metió bajo su polo
Tal vez no podía hacerlo con ella, pero podría hacerla sentir bien, al menos eso pensé hasta que recordé que estaba recostada sobre hojas.
—princesa, no te molestes, pero no
—está bien —puso los ojos en blanco haciéndome reír —¿tu ropa seguirá mojada?
—creo que si ­—me levante y la ayude a ponerse de pie —¿Qué tienes en mente?
—espera y veras
Tomo mi ropa y la exprimió la sacudió y la extendió sobre una roca para secarla. Abrió mis zapatillas, y las puso en dirección del sol. Luego se desvistió una vez más, y se metió al agua en toples. Ella quería volverme loco.
Nadamos un rato mas, y nos besamos mucho. Ella trato de persuadirme para que hiciera algo más que besarla y casi lo consiguió, casi. Mi ropa no estaba del todo seca, pero no importaba me mantendría con la cabeza fría. Caminamos de la mano, pero no volvimos por el mismo lugar por el que llegamos dimos una gran vuelta y terminamos a un lado del camino.
Un claxon, llamo nuestra atención, la noche ya estaba cayendo así que no pude ver bien el auto que se nos acercaba. Instintivamente puse a Sami tras de mí, cuando el auto se detuvo frente a nosotros.
—te he buscado por todos lados —esa voz yo no la conocía —Bruno no te dijo que estaba aquí, ¿verdad? —un tipo salió del auto parándose frente a los faros
—¿David? —ella salió de detrás de mi —¡David! —grito y se tiro a sus brazos
—hola pequeña —él la beso en la mejilla y luego en el cuello haciéndola reír, ya lo odiaba —te he buscado desde que llegue, ¿Dónde estabas?
—por ahí —rio y coqueteo con el delante de mí, me sentía un mirón —ya sabes que me aburro a muerte cuando estoy encerrada
—lo sé pequeña, y ¿él es?
Samanta volteo aún en vueltas en sus brazos y me sonrió a modo de disculpa, ella había olvidado que estaba ahí, con ella. Creo que podía oír a mi corazón romperse.
—el es Lucas —estiro la mano hacia mi —Lucas, el es David y aunque no lo creas es hermano de Alejandro
—Lucas, ese Lucas “princesa” —dijo el idiota —ella habla de ti, mucho si me permites decirlo
—y dime David —apreté su mano con fuerza antes de dejarla ir —¿Qué te decía de mi?
—no vas a decir nada David —Sami le dio un golpe juguetón en el brazo —te lo diré después Lucas, vamos a casa tengo hambre
Ella se deshizo del abrazo de el idiota, y me rodeo la cintura con los brazos. David abrió mucho los ojos y disimulo su molestia con una sonrisa, yo no pude contener mi sonrisa.
pequeña —le susurre al oído a Sami —¿me dirás todo después?
—¿celoso? —antes de entrar al auto me beso en los labios —te lo puedo decir en la noche, a menos que no quieras pasarla conmigo
Trague. Ella y solo ella me hacía sentir como un bebé, imaginar a Sami en mis brazos era mi mejor sueño.
—nada me gustaría más —entramos a la parte trasera del auto —pero sabes que debo ir a casa
—me lo debes —se inclino y me beso en los labios —David, primero hay que dejar a Lucas en su casa
—claro pequeña —contesto el de inmediato —¿por dónde?
Sami le dio las indicaciones y no se movió ni un milímetro de mi lado, se mantuvo abrazada a mi todo el camino a casa. El idiota nos miraba de vez en cuando con el ceño fruncido.
Al llegar a casa muy a mi pesar tuve que despedirme y separarme de Sami.
—espera aquí David —Sami salió del auto y tomo mi mano —solo saludo y salgo
—lo que tu digas pequeña
Antes de que pudiera tocar la puerta esta se abrió y Paola se lanzo a mis brazos.
—hola amor —me dio un beso en la boca —¿Qué pasa? —miro a Sami, pero no me soltó —hola
—hola, me permites voy a pasar
—claro, ¿tú eres la novia de Brian? —Paola la miro de arriba abajo —yo soy la novia la de Lucas, Paola
—¿la novia de Lucas? —Sami le dedico una mirada que me asusto, jamás se la había visto antes —el no me hablo de ti, que fea esa actitud, ¡hola papá!
Sami entro y abrazo a mi papá, Brian salió a saludarla y la volvió a cargar como lo hizo ayer, haciéndola girar en sus brazos.
—¿no sabía que tuvieras una hermana? —Paola me tomo la mano para entrar juntos
—disculpen, ¿puedo pasar? —David nos paso en la puerta
—no te dijeron que esperaras —no pude evitar meterme —Sami te dijo que no tardaba
—sí, pero no me gusta dejar sola a mi pequeña princesa —sonrió con suficiencia y paso
—¿y él quien es? —Paola apretó mi mano llamando mi atención
—un idiota
Antes de que Paola me preguntara alguna otra cosa, la jale dentro de casa. En la sala estaba papá sentado con Brian. Sami estaba en el brazo del sillón pequeño y David estaba sentado en el.
—papito, ¿puedo pasar al baño?
—hijita tú no tienes que pedir permiso —papá palmeo su rodilla —está siempre será tu casa
Sami se levanto y paso al baño. Brian levanto las cejas varias veces y me pregunte que estaba pensando. Me temía que no iba a gustar.
—dime David, —Brian ignoro el codazo de papá —el novio de Sami no vino con ustedes
—Sami no tiene novio —preste especial atención a esta parte —hasta donde yo sé, ella nunca ha tenido novio
—eso no es posible —volvió Brian —ella es tan linda, debe de haber habido alguien
—pues, nosotros salimos un tiempo
—¿ustedes? —no pude contener mi lengua —tú no eres muy grande para ella
—pues sí, tengo veintitrés —me quedo mirando fijamente —esa fue una de las razones por las que no seguimos juntos
—¿y las otras? —insistió Brian
—pues... —el pareció dudarlo por un momento, antes de que su mirada se  cruzara con la mía y una enorme sonrisa se dibujara en su rostro—ella está enamorada de un tipo que le decía princesa, —dijo David, todos se quedaron en silencio y papá me miro —espero que él sea lo suficientemente tonto y ya tenga a alguien más, así ella volverá conmigo 
—tal vez estas esperando en vano
—no lo creo, Lucas —se puso de pie —siento que hoy es mi día de suerte
—ya estoy lista, —Sami entro en la sala —nos vamos, David
—si princesa —David tomo la mano de Sami y la beso en el dorso —fue un placer conocerlo señor
—nos vemos papi —Sami abrazo y beso a papá
Luego le dio un beso a Brian y uno a mí, el mío fue el más frio y distante de los otros.
—fue un gusto conocerte Sami —Paola no dejo mi brazo —tal vez nos veamos luego, me voy a quedar aquí con Lucas
—entonces nos veremos luego, —si pensaba que ella fue fría conmigo, con Paola estaba siendo un tempano —¿me dijiste tu nombre?
Vi a Brian morder una sonrisa.
—Paola, mi nombre es Paola
—bueno Paola, el mío es Samanta —Sami se hecho el cabello sobre un hombro de forma tan sexy —estoy segura que te veré luego, adiós
Se dio la vuela y camino al auto de David meneando las caderas de una forma que, estaba más que seguro, me daría sueños interesantes esta noche. Me iba a morir, rebobinando lo que se había dicho esta noche, ella estaba enamorada de mí y yo la había lanzado a los brazos de David.

¿Se podía ser más idiota? Cuando Paola me miro supe que si se podía, al menos yo podía.