jueves, 18 de febrero de 2016

Capítulo 9

Eso es nuevo
Lucas:
Después de lo que paso con Samanta no sé si volveré a verla. Solo cuando se fue me di cuenta que no le pedí el numero de celular.
—osito, estoy aburrida —Paola se dejo caer sobre mi —llévame a algún lugar.
—¡Lucas! —Brian entro en mi habitación sin tocar y cerró de golpe la puerta —disculpen, disculpen —grito desde afuera —solo quería saber si vas a ir a jugar con nosotros.
—¿con quienes? —grite de vuelta.
—Lucas —me regaño Paola.
—con la gente de siempre, bueno no todos, solo el chato, Alex, el gordo —escuche que botaba la pelota fuera de mi puerta —me llamaron hace un rato y les conté de tu visita ¿vienes o no?
Lo pensé como por un minuto entero antes de gritar mi respuesta:
—dame un minuto
—no Lucas —Paola se sentó sobre mi espalda, como si estuviera haciendo caballito —no me vas a dejar aquí sola aburriéndome
—ven conmigo
—y ¿hacer qué?
—no sé, verme jugar —ella apretó sus rodillas en mi espalda —entonces ¿Por qué no te quedas y me preparas algo de comer? —ella se quejo —entonces no sé qué quieres hacer
Me moví hasta que ella decidió bajarse de mi espalda.
—solo saldré con mis antiguos amigos —me cambie la ropa de casa y me puse unos shorts y zapatillas —cuando estemos de visita en casa de tus padres, no me quejare si tus amigas te arrastran fuera y a mi contigo.
—no te dejare olvidarlo.
Claro que no lo haría. Me dio un beso de despedida.
****
Regresaba de jugar con mis antiguos compañeros de colegio, algunos ya no vivían aquí, solo estaban de regreso para las vacaciones como yo. Al voltear a la esquina próxima a casa vi el auto de Bruno irse. Sami había estado en casa o aun estaba. Me despedí de mis amigos prometiendo repetir la mañana.
Abrí la puerta de casa y solo estaba Brian el me oyó entrar y volteo, estaba  con el labio partido.
—lo siento hermano, no quería que ella escuchara —levanto las manos —solo estaba bromeando con Mateo.
—¿de qué hablas?
—habla de tu romance con tu hermanita —Paola entro en la sala, tenía arañazos en la cara y unos golpes —eres un pervertido. 
—no sé de qué me hablas —mire a Brian y el negó con la cabeza —dime que paso.
—yo te explico hermano, ven por favor —seguí a mi hermano y vi a Paola salir de la casa hecha una furia —Sami vino solo con Mateo y Bruno, Sebastián se quedo en casa de su tía Felicita —el tomo aire y bajo la mirada —Sami subió a su antigua habitación y yo... pensé que Mateo y yo estábamos solos y le conté lo que paso el otro día cuando Sami vio a Paola.
—¿Qué fue exactamente lo que dijiste?
—que Sami no se le veía feliz y que Paola había sospechado algo. Y luego Mateo dijo algo como, si tu le habías dicho a tu novia sobre tu princesa y como no dejabas de besarla.
—y, ¿Cómo terminaste con un golpe en la cara? —Brian se movía nervioso sobre sus pies —vamos hermano dime de una vez que mas paso.
—Paola subió y le dijo algo a Sami —el levanto la vista y sabia que lo que venía no me iba a gustar nada —Sami le dijo o le hizo algo, porque Paola la golpeo, Bruno subió y las oyó —señalo el golpe en su cara —ahí es donde me gane este.
—¿hay más?
—tratamos de separarlas y luego Sami cayo por las escaleras.
—¿Qué? ¿Qué dijiste?
—sus hermanos se la llevaron al hospital o la clínica, no dejaron que me acercara y me advirtieron que solo papá podría verla de nuevo.
—¿Por qué? —me llevo las manos a la cabeza —tengo que verla, debo saber cómo esta.
—¿no me oíste?, Bruno no va a dejar que te le acerques —me trata de tocar, pero me aparto. Estoy a un paso de darle un nuevo golpe —esperemos a que papá vuelva y la vaya a ver o que Mateo llame.
—no puedo esperar, —me paseo de un lado al otro de la sala —¿Cómo estaba cuando se la llevaron?
—creo que solo se doblo el tobillo —escuchamos la puerta abrirse, Brian siguió con la mirada a Paola subir las escaleras —es tu novia, deberías hablar con ella.
—la quiero lejos de mi —no tenía ganas de lidiar con ella ahora. 
—no puedes hacerle eso, no se lo merece —yo sabía que él tenía razón, pero en mi mente solo estaba Sami.
—la golpeo, ella no volverá mientras Paola siga aquí —mire las escaleras —no puedo hablar con ella ahora, primero tengo que ver a Sami.
—pero Lucas...
—dijiste que Sebastián estaba en casa de Felicita, —antes de que me contestara estaba abriendo la puerta—te llamare después.
Por suerte para mí la casa de Felicita estaba a unas cuantas casas de la mía. Antes de poder llegar vi a David hablando con Sebastián mientras caminaba a su auto.
—¡Sebastián! —le grite para que me esperara y corrí hacia ellos, Sebastián se separo un poco de David —gracias, ¿vas a ver a Sami?
—sí y debes saber que Bruno quiere matarte —me apretó el hombro —él no sabía nada de lo que paso en tu casa —su celular sonó —debe ser Bruno. Será mejor que esperes a que Sami te llame, si la buscas ahora solo empeoraras las cosas.
—¿él va a estar cerca de ella? —hice un gesto hacia David
—¿David? —el miro de David a mi —pensé que lo sabías, ellos están saliendo otra vez, por eso está aquí y no en Argentina
—saliendo, como ¿novios?
—sí, o eso creo —su celular sonó otra vez —si Sami tiene tu numero seguro te llamara. Me tengo que ir y no hagas nada estúpido, piensa en ella.
Pensar en ella es lo único que hacia últimamente. Y ahora pensar en ella con David me iba a matar.

Regrese a casa con la cabeza en cualquier parte en la que Sami estuviera.