martes, 22 de marzo de 2016

Capítulo 14

¿Qué?
Lucas:
Más de un mes intentando llamar a Samanta y nada.
Sus hermanos solo me dieron el reporte de cómo estaba pero nada más. No ayudaba el que mis hermanos no me quisieran ayudar.
—solo quiero saber cómo esta —suplique —vamos Mateo dime alguna cosa
—que más te puedo decir Lucas, si ella no te…
—¡no, Mateo! —le grite —no me ha llamado, no me ha mandado un maldito mensaje —apreté las manos en puños para tratar de calmarme —no sé nada de ella
—Lucas, ella está bien
—necesito verlo por mi mismo —me detuve frente a Brian —hermano, ¿es tan difícil de entender?
Mateo y Brian se miraron pero no hablaron.
—¿Qué? —como siguieron sin decir nada grite —¡¿Qué pasa?!
—Andrés aun no lo sabe y —Mateo se detuvo y tomo aire —Samanta no le ha dicho porque se peleo con Paola
—en eso estamos de acuerdo
—sí, Sebastián y Bruno no quieren que se sepa y la mantienen a raya en casa de Andrés
—¿se la llevaron?
—Andrés tiene una casa a las afueras —el celular de Mateo sonó, pero fue ignorado —casi ni la usa, pero se la llevo hay para que no pueda venir
El teléfono volvió a interrumpir.
—será mejor que contestes —Mateo se alejo para poder hablar —¿Qué hago ahora?
—le estas preguntando a la persona equivocada
Mateo volvió con cara de pocos amigos.
—era Sebastián, debo volver van a llevar a Samanta al hospital para que le quiten la férula y después… —Mateo dudo, tomó una respiración profunda y me miro a los ojos —Samanta vuelve a casa
—¿de su tía? —Mateo dijo que no —en la ciudad —negó una vez mas
—papá se la lleva con él al viaje que va a hacer, fuera del país
Fuera del país fue lo único que oí, o lo único que mi cerebro registró.
—Lucas —Mateo trono los dedos frente a mis ojos —¿me oíste?
—fuerte y claro
Tome mis llaves y fui a buscar a la única persona que me entendería.
****
—¿Qué es lo que te pasa?
Después de deambular un par de horas por las calles fui hasta el trabajo de papá, afortunadamente el estaba. Era tan raro que lo fuéramos a buscar al trabajo que no dudo en salir y hablar conmigo.
—se la van a llevar
Papá me observo un momento y luego dijo:
—era de esperar
—¿era de esperar?
—sabias que esto pasaría —me recordó papá —te dije que ella ya había hecho una vida lejos de nosotros, ¿Por qué te molesta que se vaya a vivirla?
No tenía una respuesta a eso.
—alguna vez te dije que ella te rompería el corazón
—no fue ella la que lo rompió, fue su papá y Susana
—no hijo, fuiste tú el que solo se metió en esto —papá empezó a caminar y lo seguí —recuerdo cuando llegaron a casa, estabas tan ilusionado. Al principio pensé que era por tener una mamá, como le paso a Brian, pero después de un tiempo me di cuenta que era por Samanta. No podías quitarle los ojos de encima, la perseguías a donde fuera que ella iba.
Llegamos al parque en el que solíamos jugar de pequeños.
—recuerdo la vez que aquel chico la hizo llorar
—Axel —recordé
—le dijo que no era una princesa y ella consentida como ella sola empezó a llorar y tu llegaste y le pegaste solo por eso. No le tome importancia hasta que se hizo obvio que no la veías como a una hermana.
—¿Por qué no dijiste nada entonces?
—no espere que llegara tan lejos, pensé que con el tiempo y la convivencia las cosas cambiaran. Pero me equivoque.
—me enamore de ella
—¿Qué podía hacer ante eso? No sabía cómo manejarlo y si a eso le sumamos mis problemas con Susana…
Papá suspiro de forma triste. No supe hasta mucho después de que Susana se fuera de nuestras vidas que la vida entre ella y mi padre no era tan hermosa como lo pensamos mis hermanos y yo. Ella uso a Andrés como excusa para hacerlo más fácil.
—papá… —mi celular sonó distrayéndome, lo iba a dejar sonar pero el  nombre de Mateo brillo en la pantalla llamando mi atención —hola
—tenemos un problema —jadeo Mateo al teléfono —se fue
—¿se fue? ¿Quién se fue?

—Samanta, peleo con papá y se fue del hospital